El Ministerio de Defensa (Mindef), a través de la Inspectoría General, realizó una supervisión a los principales centros hospitalarios de las Fuerzas Armadas, con la finalidad de garantizar una atención de calidad, la correcta administración de los recursos y una adecuada capacidad de respuesta en beneficio del personal militar y de los usuarios.
Durante la jornada, se recorrió el Hospital Militar Central, donde se puso énfasis en los sistemas informáticos para la digitalización de las historias clínicas y la gestión administrativa. Asimismo, se verificó el estado de los equipos médicos de alta complejidad, la operatividad de los procesos y las condiciones de la infraestructura física.
De igual manera, se supervisaron las condiciones de infraestructura y la operatividad de los equipos médicos del Centro Médico Naval. Esta acción busca asegurar que la Marina de Guerra del Perú mantenga los estándares de calidad exigidos por las normas nacionales de salud.
En el Hospital Central de la Fuerza Aérea, los inspectores supervisaron áreas clave de atención directa y emergencia. También verificaron el estado del helipuerto, el funcionamiento de los consultorios externos y la disponibilidad del equipamiento médico.
Durante el recorrido por cada una de las sedes, también se evaluaron los procesos de gestión de fondos, el estado de las auditorías internas y el cumplimiento de los convenios con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPRESS).
La visita fue liderada por el inspector general, José Vigil León, quien destacó que estas acciones preventivas permiten identificar nudos críticos y proponer mejoras inmediatas en la gestión hospitalaria.
“Nuestra misión es asegurar que los recursos del Estado se traduzcan en una atención médica digna, eficiente y oportuna para nuestra familia militar”, destacó.
Con esta acción, el Ministerio de Defensa reafirma su compromiso de seguir fortaleciendo el sistema de salud de las instituciones armadas, garantizando que el personal en actividad, disponibilidad y retiro cuente con establecimientos de salud de alta complejidad que cumplan con los estándares nacionales.