Más de 23 mil profesionales de la salud participaron este domingo en la Evaluación para el Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (SERUMS) 2026-II, desarrollada simultáneamente en 29 sedes a nivel nacional. De los 26 528 profesionales inscritos, 23 382 asistieron a la jornada, lo que representa una participación del 88,14 %.
La evaluación, organizada por el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección General de Personal de la Salud (DIGEP), convocó a profesionales de 12 carreras de ciencias de la salud, entre ellas medicina, enfermería, obstetricia, odontología, nutrición, química farmacéutica, psicología, biología, tecnología médica, ingeniería sanitaria, trabajo social y medicina veterinaria. El proceso se desarrolló de manera presencial, gratuita y descentralizada, bajo condiciones orientadas a garantizar la transparencia, seguridad e igualdad de oportunidades.
En Lima, el viceministro de Prestaciones y Aseguramiento en Salud, Carlos Espinoza Barreto, supervisó la jornada en la Institución Educativa Emblemática Ricardo Bentín, en el distrito del Rímac, en representación del ministro de Salud, Luis Williams Dyer Fernández. En esta sede fueron habilitadas 61 aulas para recibir a 1 776 profesionales, con el apoyo de la DIRIS Lima Norte para garantizar el adecuado desarrollo de la evaluación.
La jornada contó con la participación de veedores de los colegios profesionales y representantes de la Policía Nacional del Perú, la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía de Prevención del Delito, quienes acompañaron y supervisaron el desarrollo del proceso en las diferentes sedes. El instrumento de evaluación comprendió cinco bloques temáticos: Salud Pública, Cuidado Integral de Salud, Ética e Interculturalidad, Investigación y Gestión de Servicios de Salud.
La Evaluación para el SERUMS constituye uno de los componentes del proceso de adjudicación de plazas, ya que su resultado forma parte de los factores que determinan el puntaje final y el orden de mérito. De esta manera, el proceso contribuye a que profesionales de las ciencias de la salud puedan brindar sus servicios en zonas rurales y urbano-marginales, fortaleciendo el primer nivel de atención y acercando los servicios de salud a las poblaciones que más los necesitan.